viernes, 2 de mayo de 2014

LLAMADME APAREJADOR

(...o Arquitecto Técnico o Ingeniero de Edificación)

El otro día en una reunión de compañeros surgió la ya típica conversación sobre la denominación de la profesión. Como siempre había quién defendía el nombre regulado, el de Arquitecto Técnico; los que defendían la maltratada por los tribunales nueva denominación, la de Ingeniero de la Edificación; y los nostálgicos, como yo, que defienden la de toda la vida, la de Aparejador.



Los defensores de la opción de Arquitecto técnico esgrimían el argumento de que es el nombre de la profesión regulada. Los de la nueva denominación de Ingeniero de Edificación lo hacían con que era el nombre mas usual en Europa. Y los nostálgicos del termino Aparejador lo hacían con que es como realmente nos conoce la sociedad, y que había que aprovechar, la tan de moda, marca creada.

Creo que los tres grupos teníamos parte de razón. Pero aunque en términos constructivos podamos decir mucho, en términos lingüísticos, quien de verdad debería mandar son esos señores que se sientan en sillones con nombres de letras, me refiero como no, a los Académicos de la Real Academia de la Lengua Española.

Así que les prometí a mis compañeros una demostración de que, pese a las divergencias, los tres llevábamos razón. Pero esos si, que los que defendíamos el término Aparejador teníamos un poquito mas (muy poquito, para que no se me enfaden).